Sacar lo mejor del mejor producto, basándose en la sencillez y sin olvidar nunca de dónde venimos ni donde estamos”. Recuerdo perfectamente esta frase que me dijeron cuando conocí por primera vez la cocina de Iñaki Bretal en Pontevedra. Ha pasado el tiempo, su idea de cocina no cambia pero su madurez le ha consolidado como una referencia gastronómica ya a nivel nacional desde los fogones de su Eirado da Leña.

Aprovechando una escapada a Pontevedra nos acercamos nuevamente a su restaurante en la plaza de La Leña de la ciudad. Siempre perfecto el servicio nos acomodamos y pedimos una botella de Ribeiro ‘Casal de Armán’. ‘Eirado’ cuenta con una amplia selección de vinos, así que lo mejor es que os dejéis aconsejar. Triunfareis.

El menú rubrica lo que seguimos pensando de su cocina: producto, producto y más producto. Abrimos boca con un aperitivo de crujiente relleno de mejillón, para posteriormente dar paso a uno de los platos que más llamó la atención: un ceviche de rodaballo caliente que atempera con piedras.

Riquisimas unas cocochas en salsa y aprovechando que aún estábamos en época tomamos un crujiente de lamprea que estaba espectacular. Sin duda el plato que más me gustó fue un salmonete que era sabor a puro mar.

También muy destacable una lasaña de rabo de toro. Sencillo pero muy gustosos fue un ‘sushi’ de membrillo: un crujiente plan, con un casero requesón y coronado por dulce de membrillo.

Si algo destacaría en esta última visita es que en el apartado de postres han mejorado aún más. Riquisima una torrija de café para dar paso a unos bombones y los últimos sorbos a nuestro vino.

Realmente merece, y mucho, la visita al Eirado da Leña, un restaurante que te hace sentirte como en casa y donde el producto sigue siendo el protagonista pese a la madurez en la cocina de Iñaki Bretal y todo su equipo. Pronto volveremos.

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