Un espacio de experimentación único. Menú elaborado con productos de temporada e ingredientes seleccionados en el Mercado de Chamartín. Y todo cocinado por los alumnos del proyecto social de Gastronomix en Madrid. Son las señas de identidad que nos llevaron a sentarnos a la mesa en la Escuela de Hostelería de la Casa de Campo y disfrutar como la ‘cantera’ de la cocina española nos enseñaba todo lo aprendido durante los últimos meses.

Gastronomix es un proyecto gastronómico que ha seleccionado a 50 jóvenes que acuden cada fin de semana a estudiar cocina. Un primer paso para incorporarse posteriormente al mercado laboral y continuar su proceso formativo.

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Para poner en práctica lo aprendido han desarrollado La Cantina, un comedor donde degustar sus creaciones, en colaboración con el Basque Culinary Center. Un menú compuesto por aperitivo, primer plato, plato principal y postre y maridado gracias al apoyo de las Bodegas Hijos de Antonio Barceló.

Nos sentamos a la mesa y lo primero que llama la atención es la ilusión de los jóvenes por hacerlo bien. Puede salir mal pero las ganas de mejorar, el entusiasmo y las lecciones aprendidas en clase se notan.

Nos llega a la mesa unas chips de zanahoria con sal ibérica mientras nos comentan el menú. Hay dos platos a escoger pero como íbamos dos personas pudimos probarlo todo. Primero pasta con acelgas y papada ibérica y huevo a baja temperatura.

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Seguimos con una ensalada de mollejas y frutos rojos. Como en este caso no encontraron suficientes mollejas de calidad rectificaron el plato con confit de pato. Estaba realmente bueno.

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Muy buena la atención de un joven sumiller que nos ofrecía Viña Mayor Verdejo, Glorioso Crianza 2012 o alguna cerveza (Mahou) para acompañar los platos. Como plato principal nos sorprendieron con una riquísima merluza con habas y velouté de mejillones.

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Y como plato de carne pude probar un solomillo de ternera a su estilo Wellington acompañado de una guarnición de patatas bien fritas. También muy bueno.

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Una cuajada de mascarpone y piña fue el postre que nos prepararon. Una amable conversación y un café también servido por los alumnos pusieron el broche final. El precio del menú es un donativo a la escuela de diez euros por persona. Realmente el proyecto Gastronomix y la ilusión de estos chicos por la gastronomía es de las mejores noticias que te puedes encontrar. El futuro, con el cariño a lo que se hace bien, está asegurado. Enhorabuena a todos los alumnos.

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