Está a la cabeza de los restaurantes de Galicia y entre los mejor valorados de España. El restaurante pontevedrés Casa Solla celebra en este 2011 su 50 aniversario, con una serie de cenas temáticas. Pepe Solla, actual alma mater, quiere mantener vivo el espíritu con el que sus antepasados consiguieron ser el decano de las Estrellas Michelín. Y lo está consiguiendo.

Acudimos a la cena que Pepe ha creado en compañía de Estrella de Galicia. Un menú largo en el que los platos se maridan con las seis creaciones que la cervecera tiene en el mercado. Una de las más recientes, la Artesana, lleva la firma del propio Pepe Solla.

Casa Solla se encuentra en la localidad pontevedresa de Poio. El restaurante es sobrio, presidido por un gran mirador con verdes vistas. En la sala también destaca otro ventanal desde donde se puede ver parte de la cocina; es la parte de remate de los platos. El comedor invita a relajarse y disfrutar con los cinco sentidos de la gastronomía.

Mientras esperamos mesa, Solla nos ofrece un aperitivo: piña con espuma de cerveza Estrella de Galicia sin alcohol. Como el mismo bromea: “Dejamos las de grados para la cena, así nos vamos soltando”.

Ya en mesa comienza el baile de platos. Comenzamos con un pan con aceite. Fantástico bocado al que acompañamos con la primera cerveza, una Estrella Galicia Light.

Seguimos con un ceviche de pez mantequilla y nori y un niguiri crujiente de cabracho. De lo mejor de la noche. Dos bocados para recordar.

El mejillón es el rey de las rías pontevedresas, a lo largo de su litoral se extienden múltiples bateas donde se engorda el molusco hasta su consumo. Pepe nos sorprende con una croqueta cremosa de mejillón con una bechamel muy suave y un pochado de molusco de la ría muy sabroso.

Llega a la mesa una de las reinas de los fondos pontevedreses, una navaja con trigueros y fondo cítrico, a la que seguimos acompañando de cerveza, primero Estrella Artesana y después la Especial (la rubia clásica).

Otro de los platos que llama la atención es el mújel marinado con tomate y guacamole; así como una tortilla de camarones (homenaje a los 50 años de Solla). La tortilla totalmente líquida se acompaña de las cabezas de los camarones fritos y muy crujientes.

La patata es la ‘joya escondida’ de Galicia, uno de los alimentos más consumidos tanto como acompañante por ejemplo del pulpo, de los grelos o del lacón o en guiso de chocos o  otras cazuelas mariñeiras. Destacan por su calidad las de la zona de Bergantiños, las lucenses de la Mariña y Lemos y la ourensana de Xinzo. La cocina de Solla siempre ha homenajeado el producto, la calidad ‘del país‘. Y así lo refleja Pepe en unas patatas a la gallega soberbias.

Como plato principal nos presentan una merluza con guisantes lágrima, su pil-pil y caldo de jamón ibérico en armonía con una Estrella 1906. Comencé probando los guisantes bien mezaclados con el falso pil-pil y os aseguro que fueron uno de los bocados más sabrosos que he probado nunca. Por algo estos guisantes son considerados el caviar de la huerta. La merluza, en su punto, casando bien sabores con el ligero toque a jamón.

En el apartado de postres probamos unos suaves melocotones en almíbar de hierba luisa

… y unas cerezas con lácteos. Terminamos con una joya para los más golosos: los chocolates de Solla. Pepe aún nos quiso sorprender más y nos preparó como última bebida un cóctel de Estrella Shandy. Pepe crea este cóctel con cerveza, tónica y gotas de azhar y lavanda.  Fue la revolución de la noche; tanto que los comensales le animamos a patentarlo.

Los acompañamos con un buen café y una charla con Pepe, del pasado y del futuro de esta centenaria casa pontevedresa que pasó de merendero a referencia gastronómica en Galicia. Su visita es obligada.

¡Solla, que cumplas muchos más y podamos disfrutarlos!

Restaurante: Casa Solla

Dirección: Avda. Sineiro, 7 Poio – Pontevedra

Contacto:986 872 884

Nota: 9’5/10