Seguimos con nuestro viaje por Asturias. Tras comer en el restaurante avilesino Jose’s, en nuestra segunda parada nos adentramos en la montaña para descubrir un rincón silencioso, relajante, de esos a los que siempre quieres volver aunque sea por unos minutos.

Visitamos el restaurante Fuente de la Lloba situado en el pueblo de Huentes, a unos 14 kilómetros de Colunga (entre Villaviciosa y Ribadesella), en el este de Asturias y cerca de los Picos de Europa. Un lugar idílico para relajar la mente y disfrutar de una comida inolvidable. Al final de la única carretera que hay en el pueblo se encuentra el restaurante. Pese a lo escondido que se encuentra no tiene pérdida.

Eduardo y Kei decidieron dar un giro a su vida para restaurar una antigua casona y abrir este restaurante japonés en lo alto de un valle. Al principio también ofrecían alojamiento rural pero desde hace unos años se han centrado en los fogones.

El local no cuenta con carta así sólo se puede comer un menú degustación de cinco platos que repasan con acierto la cocina oriental.

Tras tomar una cerveza ‘Asahi’ observando las maravillosas vistas y estudiando la corta pero bien escogida carta de vinos, comenzamos nuestra comida. Lo primero en llegar a la mesa fueron unas algas wakame con salsa de semillas de sésamo. Se trata de un alga muy típica en aguas japonesas con fuertes corrientes. Combina perfectamente tanto en ensaladas como en sopas e incluso molida como condimento del arroz.

Seguimos con tofu frito con salsa de soja, jengibre y algas aromáticas, que maridamos con un vino tinto Peique Mencia del Bierzo 2008.

El tercer plato en llegar a la mesa fue una tempura de langostino y verduras: champiñón, judía verde, pimiento… Bien frita, sin estar aceitosa y crujiente.

En amena tertulia con el servicio pasan los minutos y llega el siguiente plato: sushi variado. Con el arroz en su punto, degustamos langostino, pez mantequilla, pulpo, trucha y ‘tamagoyaki’ (esa tortilla japonesa que tan buena está).

Cerramos el menú con un solomillo de cerdo rebozado con salsa de japonesa. Crujiente por fuera y esponjoso por dentro.

En el apartado de los postres nos ofrecen probar un combinado de los dos que tienen. Un maravilloso bizcocho de jengibre y una bola de helado de semillas de sésamo.

No hay nada mejor que cerrar esta comida con un buen té verde con arroz tostado y que mejor que hacerlo en los jardines del exterior con la vista puesta en el verde astur. Un lugar para abrir bien los ojos y respirar profundo.

Restaurante: Fuente de la Lloba

Dirección: Carretera AS-258 km 14 (Huentes, Piloña)

Contacto: 686 37 68 05

Nota: 8/10