Aprovechando los primeros rayos de sol del verano emprendemos viaje hacia la costa Azahar. Sus largas playas, combinando arena fina y acantilados, son un buen reclamo para darse el primer baño de la temporada por aguas valencianas.

Centramos nuestro campamento base en Oropesa del Mar, una de las ciudades más turísticas de la zona pero donde nos llevamos una grata sorpresa. Paseando por su puerto deportivo, desde donde se divisa la playa de la Concha, nos encontramos con ‘Casa Carlos’, una de las revelaciones gastronómicas del año.

Se trata de un restaurante mediterráneo que destaca por el buen gusto por los arroces. Mientras vamos tomando un aperitivo Carlos nos da una breve clase teórica sobre el arroz: así nos habla de la costra –mas típica en la zona alicantina-, de las verduras de temporada o de los caldosos y sus combinaciones.

Sentados ya en la mesa comenzamos nuestra cena. Abrimos boca con unos langostinos de Vinaros, bien acompañados de los primeros tragos a un vino blanco D.O. Penedes Claudia Vallformosa.

El siguiente plato en llegar a la mesa son unos mejillones de roca del mediterráneo. Nada que ver en tamaño con los gallegos pero buenos de sabor.

Bajo el consejo del maestro nos decantamos por un arroz con marisco y verdura de temporada, en nuestro caso alcachofas. Excelente de sabor, en su punto de cocción, con el paso de los minutos no quedó grano en el plato.

La velada transcurría entre amena conversación con Carlos y la brisa del mediterráneo. Unos cafes y un chupito de crema casera de orujo sirvieron como testigos para citarnos de nuevo a la noche siguiente.

Nuestra estancia en Oropesa coincidió con la Feria de la Tapa, organizada por la cervezera Mahou. En el paseo marítimo de la Playa de Gross hicimos una parada para degustar en el ‘Restaurante Mediterráneo’ sus dos obras a concurso.

Acompañados por una cerveza probamos un tartar de vieira con cacao, frutos rojos y aceite de oliva virgen extra. De buen sabor aunque el cacao tapaba en exceso la seña de identidad del marisco.

La otra tapa fue un arroz negro con un dado de bacalo a la plancha. Correcto aunque mejorable.

La puesta del sol nos indica que va llegando el momento de visitar ‘Casa Carlos’.

Unas navajas a la plancha nos dan la bienvenida. Al igual que ocurría con los mejillones era pequeñas pero con mucho sabor.

Seguimos con unos langostinos al ajillo. Extraordinarios. De los mejores que he probado en tiempo. Tanto el marisco como la suave salsa eran adictivas.

En cuantos a los arroces Carlos nos recomendó una de las especialidades de la casa: el arroz caldoso con bogavante. Y de nuevo nos volvió a conquistar.

Con ‘La barriga del glotón’ llena y con una amena conversación sobre la mesa pasaron las horas hasta bien entrada la noche. Cenar, con vino, en ‘Casa Carlos’ sale por unos 25-30 euros por persona.

El sol y Casa Carlos, por la calidad de sus productos y su entrega con los clientes, son dos motivos mas que de sobra para desconectar unos días por las playas de la Costa de Azahar.

Restaurante: ‘Casa Carlos’

Dirección: Puerto Deportivo de Oropesa del Mar (Castellon)

Contacto: 677.314.979

Nota: 8,75/10

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