Tras pasar nuestras primeras horas en el Taller de los Sentidos llega el momento de meterse en materia y ‘perdernos’ por los 24.000 m2 (1.300 expositores) que forman el XXIV Salón Internacional del Club Gourmet.

Los mejores aceites nacionales, vinos de todas las Denominaciones de Origen, las ostras de Daniel Sorlut representando la gastronomía gala, los ahumados de Alaska, la excelentes materias primas de las autonomías… esta Feria tiene tanto, y tan bueno, que es difícil resaltar sólo una idea.

Por su carácter innovador y por tratarse de productos desconocidos (al menos para mí) voy a resaltar tres expositores.

Comenzamos con las nuevas ofertas de Jamón que presenta Paquito. El Grupo Friherlo trabaja los embutidos de siempre dándoles un toque más vanguardista.

Los jamones de sabores fueron presentados en Alimentaria 2010 y ahora en el Gourmet se han consagrado entre los paladares más exigentes. Los hay de pistacho (perfecto para el aperitivo), chocolate, menta o frutas tropicales.

Paquito divide un jamón en piezas de 250 gramos que cura durante 2-3 semanas. En ese momento el embutido se reboza en la especia. Se deja otras dos semanas y está listo para degustar.

Su sabor no es comparable al de un ibérico o de cebo porque es algo más que jamón. Ni mejor, ni peor. Diferente.

Seguimos con la presentación de la obra de unos artesanos albaceteños. Son la Casita de los Bombones, una empresa dedicada a trabajar el buen chocolate.

Nos enseñan sus quesitos de La Mancha. Un pequeño bombón (blanco, leche o puro) relleno de queso manchego, miel de romero y vino tinto D.O. La Mancha. La armonía de chocolate y queso les convierte en un bocado maravilloso.

Desde Mallorca se presenta nuestro siguiente producto. La empresa Memssirut nace en Palma en 2008 con el objetivo de trabajar en los campos de investigación e innovación gastronómica. De este proyecto nace Sabors de sa terra, sales artesanales con sabores del archipiélago balear.

Cuentan con sal de sobrasada (para las carnes), de butifarra (para ensaladas y sopas), de queso para el famoso ‘pa amb oli’ (pan con aceite virgen extra), de tomate de ramellet (para pescados) y de licor de hierbas (para los postres).

Todas estas sales están elaboradas a base de escamas cosechadas en el Mediterraneo, a las que se les añade aromas. Se trata de realizar una firma de autor a un plato por corriente que sea.

Entre expositores, degustaciones, catas y muchos apuntes pasan las horas en este Salón madrileño. Esto es un simple ejemplo de lo que te puedes encontrar. Lo mejor es ir y vivirlo.