Los nuevos barrios satélites de Madrid se han convertido en grandes focos gastronómicos. Jóvenes restaurantes, nuevas tendencias, que han encontrado un lugar para crecer y evolucionar. Los PAU de Las Tablas-Sanchinarro es buen ejemplo de esto.

Aprovechamos una jornada primaveral para visitar uno de estos restaurantes de nuevo cuño llamado a hacer ruido dentro de las gastronomía de la capital.

La Vaca Picada es un local 100% carnívoro. Destaca por sus hamburguesas pero también es posible comer otros cortes de carne como costillar, entrecotte o tartar.

Por la calidad de su materia prima se trataría de un local a tener muy en cuenta. Sus hamburguesas están a la altura de las mejores de Madrid: Alfredo’s Barbacoa, Home Burguer o Peggy Sues’s. Lástima que el flojo nivel del servicio y las deficiencias del local -apenas hay cinco dedos entre mesa y mesa- le resten tantos puntos.

Comenzamos nuestra comida con unos crujientes aros de cebolla aromatizados con romero. Buenos de sabor, de textura, poco aceitosos y acompañados de sala barbacoa.

Las hamburguesas se pueden pedir en tres tamaños: 160, 250 y 500 gramos. Hay variedad: desde la clásica -con queso, lechuga y tomate- a otras más vanguardistas como la Imperial -con Foie fresco y cebolla caramelizada de frambuesas-.

Yo me decanté por la especial Vaca Picada, tamaño XXL. Se trata de carne de lomo de cebón del norte a la parrilla, cebolla crujiente, queso philadelphia aromatizado y láminas de tomate raff. Se acompaña de patatas fritas -no estaban excesivamente buenas-. El ketchup es Heinz y la mostaza, Guldens.

No es un restaurante barato. Comer sale por unos 50 euros por pareja. Por el elevado precio y la mala calidad de servicio, la Vaca Picada tiene deberes por delante sino quiere pasar desapercibido pese a la excelente calidad de sus carnes.

Restaurante: La Vaca Picada

Dirección: Paseo de la tierra de Melide (Madrid)

Contacto: 914 270 216

Nota: 6/10