Los calçots tienen en Valls su cuna. La localidad tarraconense ha celebrado este domingo la ‘calçotada’, celebración que rinde culto a esta verdura de invierno.

Esta tierna cebolleta, entre puerro y cebolla, tiene su propio ritual: se come con las manos, limpiando la primera capa, y mojando el tallo en la salvitxada, una salsa similar a la romenesco.

El ‘calçot’ fue descubierto a finales del siglo XIX por un agricultor de Valls conocido con el nombre de ‘Xat de Benaiges’, quien empezó a cocer en las brasas los brotes tiernos de una cebolla vieja, y fue él quien se ingenió el aderezo o salsa que se come hoy en día, con algunas variantes.

Aprovechando la celebración nos acercamos a ‘Can Punyetes’. Este local madrileño ofrece un viaje por la gastronomía catalana en sus tres espacios que tiene en la capital.

Como no podía ser de otro modo, comenzamos la comida con la especialidad de la casa: los calçots. Se presentan en racimos de seis y ocho cebolletas, perfectamente asados en las brasas. Seguimos su ritual gastronómico para descubrir una verdura suave, tierna y de sabor propio.

Continuamos con una escalibada. Tomate, cebolleta, berenjena y pimiento rojo asados, en su punto de sal y regados de buen aceite. Se presentan en entero, sin mezclar. Intachables para seguir disfrutando de las verduras de invierno.

Otra seña de identidad de la cocida catalana es lo siguiente en venir a la mesa: el ‘pa amb tumaca‘. Crujiente pan tostado, con un sabroso y fresco tomate y un buen aceite de oliva virgen extra. Esta vez lo tomamos sin jamón. Sencillo pero glorioso.

En nuestro menú no podían faltar las buenas carnes catalanas. Nos decantamos por probar las butifarras blancas y negras. Vienen acompañadas de patatas asadas y unos trocitos de pantumaca. Sabrosas y de potencia media. Nada pesadas en la digestión.

Hay que destacar que en la carta también puedes encontrar otras especialidades como la esqueixada de bacalao, los caracoles a la llauna o diferentes tostas (muy buena la de pisto con ventresca).

‘Can Punyetes’, con su estilo formal y rústico, se ha convertido en uno de los mejores embajadores de la cocida catalana en Madrid. Trato amable, precio razonable –sobre los 15-20 euros persona- y materia prima de calidad.

Restaurante: Can Punyetes

Dirección: Señores de Luzón, 5 (Madrid centro)

Contacto: 915420921

Nota: 7/10